Hay encuentros musicales que parecen improbables hasta que ocurren. El de The Messthetics y James Brandon Lewis (foto: Shervin Lainez) es uno de ellos: por un lado, la herencia del hardcore y el rock alternativo de Washington D.C.; por otro, la tradición del jazz más abierto y experimental. Dos lenguajes que, en manos de este cuarteto, terminan formando un único discurso cargado de tensión, improvisación y potencia.
La banda llegará a Barcelona el próximo 6 de noviembre, con un concierto en Marula Café (carrer dels Escudellers, 49). La formación reúne al guitarrista Anthony Pirog y al saxofonista tenor James Brandon Lewis junto a Joe Lally al bajo y Brendan Canty a la batería, la pareja de músicos que formó parte de Fugazi, uno de los grupos fundamentales de la escena independiente estadounidense.
Su segundo trabajo conjunto, Deface The Currency, profundiza precisamente en esa convivencia de mundos. Grabado después de varias giras que permitieron al cuarteto desarrollar una fuerte conexión sobre el escenario, el álbum apuesta por una interacción cada vez más natural entre los cuatro instrumentos. Las composiciones dejan espacio a la improvisación y los cambios de intensidad son una de las características de un repertorio que puede desplazarse del jazz-rock a momentos mucho más abrasivos.
El resultado no busca reproducir literalmente ninguno de los géneros de los que parte. La contundencia rítmica de Lally y Canty sirve de plataforma para que la guitarra de Pirog y el saxo de Lewis se lancen a terrenos más imprevisibles, alternando precisión, distorsión, melodías quebradas y ráfagas de improvisación. En algunos momentos aparece la huella del jazz de vanguardia; en otros, la electricidad y la actitud del rock toman el mando.
Con Deface The Currency como punto de partida, el concierto de Barcelona reunirá así a cuatro músicos capaces de moverse entre la composición y la improvisación sin renunciar a la energía física de una banda de rock. Una propuesta especialmente indicada para quienes buscan un directo donde el jazz, el punk, el rock experimental y la improvisación conviven sin fronteras demasiado definidas.

