La cuenta atrás ha comenzado. Deep Purple, una de las bandas más influyentes y decisivas de la historia del rock, regresa a España la próxima semana con dos conciertos consecutivos que prometen convertir Barcelona y Madrid en epicentros del hard rock. La formación británica actuará el lunes 19 de octubre en el Sant Jordi Club de Barcelona y el martes 20 de octubre en el Movistar Arena de Madrid, en dos oportunidades para disfrutar en directo de un grupo cuya música ha trascendido generaciones y continúa sonando con la misma fuerza que cuando revolucionó el género.
Con más de cinco décadas de trayectoria y más de 120 millones de discos vendidos, Deep Purple no necesita presentación. Desde su formación en 1968, la banda ha contribuido a definir el sonido del hard rock y ha dejado una huella imborrable en la historia de la música. Su legado incluye discos fundamentales como Deep Purple in Rock, Machine Head y Perfect Strangers, además de canciones que forman parte del ADN del rock, como Smoke on the Water, Highway Star, Child in Time y Perfect Strangers.
Pero Deep Purple no es una banda que viva únicamente de su pasado. Su capacidad para seguir evolucionando, su extraordinario nivel instrumental y una personalidad sonora reconocible desde los primeros acordes mantienen vivo el espíritu que la convirtió en leyenda. Su directo reúne la potencia de las guitarras, el protagonismo del órgano, una base rítmica demoledora y la inconfundible voz de Ian Gillan, en una combinación que sigue marcando la diferencia sobre los escenarios.

