Eartha fue una de las primeras mujeres que se convirtió en celebridad siendo producto de los primeros mestizajes reconocidos. Nació en una plantación de Carolina del Sur siendo hija de un granjero blanco y de una cherokee negra. ¡Casi nada! Cantó hasta en 11 idiomas diferentes y aquí tienes ejemplos de la mayoría de ellos. Al igual que Marilyn Monroe, fue actriz y cantante, además de estrella global. Eso sí, el lado musical de Eartha es mucho más protagonista que el de Marilyn.
Y si quieres conocerla, aquí tienes una muestra gigante y absolutamente panorámica. Te estamos hablando de una caja de 5 compactos con 136 canciones y más de 6 horas y media de música. Eso sí, algunas de las canciones más populares las tenemos en más de 1 versión. Es el caso de clásicos absolutos y tan variados como el ‘Angelitos Negros’ d Machín que es una preciosidad. Otro tanto ocurre con el estupendo standard ‘Lilac Wine’ que hasta bordó Jeff Buckley. Lo mismo con el ‘Santa Baby’ (también lo hizo con éxito Madonna) y el ‘My Heart Belongs To Daddy’ que también cantó Marilyn. Quizás la rubia lo hacía de manera más sensual, pero Eartha la supera en calidad y resultados. Muy buena también su ‘Diamonds Are A Girl’s Best Friend’
Por supuesto también repite con la mítica ‘C’est Si Bon’ que titula esta caja y que tituló también un reciente y recomendable disco de Frémeaux como “C’est Si Bon: Foreign Artists Singing In French 1931-1962” que también pasó por las páginas de Orpheo y en el que Eartha Kitt era una de las artistas con mayor presencia.
Cantó hasta en 11 idiomas y aquí tenemos bastantes ejemplos de algunos de ellos. Además de las deliciosas versiones de ‘Angelitos Negros’, bordan en castellano ‘Tierra Va Temblar’ o ‘Callente’. En francés brilla, entre otras, ‘Bal Petit Bal’ y hasta en turmo mola su ‘Uska Dara – A Turkish Tale’. En ‘Monotonous’ le canta a T.S Elliott. No faltan blues desgarradores como ‘The Blues’, aires a bossa nova como los de ‘Señor’, el mambo de ‘Sweet And Gentle’ o hasta temas en japonés como ‘Sho-Jo-Ji’. En alemán se acerca a Marlene Dietrich.
Quizás mi compacto favorito sea el quinto pues es el que más jazz contiene en estilo con clásicos como ‘Love For Sale’, una ‘Solitude’ a cámara lenta o ‘You’ll Never Know’. También brilla el ‘September Song’ de Weill o una versión rica en instrumentación, con percusiones y ritmo casi brasileño del ‘I’ve Got You Under My Skin’ de Cole Porter. La guinda un estupendo bonus-track en forma de blues desnudo con acústica y voz. ¡Merecido, amplio y estupendo repaso a una gran obra musical!

