¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? es el primer disco de Palomo Palomo, nombre artístico de Daniel V. Carrillo Palomo, un músico murciano-alicantino que se mueve entre las fronteras del indie-rock más crudo y el pop de garaje más sucio y emocional. Palomo Palomo destaca por su performance en directo, su impacto en vivo, y su narrativa íntima, cargada de dramatismo y sensibilidad contemporánea. El álbum se publica hoy viernes, 6 de noviembre.
Palomo Palomo no sabe cómo, pero parece que sabe qué le estalla en las canciones. No sabe qué ideas, qué discursos, si los hay o son viejísimos; si les toca a los cantantes cantar o hacer cantar. No parece que pueda, por ahora, callarse.
Estas canciones disparan a veces con rabia, a veces con asombro y otras con anhelo de salida, con deseo radical de silencio. Esta necesidad de no tomarse en serio casi nada que no sea un dedo, un dedo en el ojo, un dedo que apunta o una mano entera que pueda o sepa distinguir todavía otra mano.
¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? Es la pregunta o súplica que Palomo Palomo se hace o nos hace en su trabajo. Y no sabemos si estamos ante una versión de un cuento chino, un cuento de Carver o una confesión de quien no sabe cómo expresar el aturdimiento.
El disco se compone de 10 canciones. 10 canciones sencillas acerca de la rabia y los patéticos desafíos de una generación abocada al pesimismo. Hay hueco para la esperanza, de ello se encargan temas como Olivia, espero que estés bien, y El castillo de Santa Bárbara; también para la nostalgia que retuerce desde la infancia, la adolescencia o momentos felices pasados en Dorada y plateada, Mi Jesús, Això és un adèu i l’amor és un mirall; por supuesto para la crítica como en No eres feliz, James Gandolfini y Aurora está al borde del terrorismo; y algún que otro estallido más rabioso como en El albatros y A puntito de volverme loco.

