Phil Campbell And The Bastard Sons: “The Age Of Absurdity” (Nuclear Blast Records)

Texto: Txema de la Cruz.

Phil Campbell, famoso guitarrista por haber militado en las filas de los Motörhead durante más de 30 años, ha debutado con un trabajo al lado de tres de sus ‘hijos bastardos‘ junto con el joven vocalista Neil Starr. ‘The Age of Absurdity‘ se titula su puesta de largo basado con algo de más de cuarenta minutos de puro y auténtico rock ‘n’ rolll.

Tras la desaparición de los míticos Motörhead, debido al fallecimiento el 28 de diciembre de 2015, de Lemmy, los dos restantes músicos, Mikkey Dee y Phil Campbell, tardaron más bien poco en retomar su carrera discográfica. El primero lo hizo en la longeva banda alemana de hard rock Scorpions como batería permanente, mientras que Phill decidió junto con sus ‘hijos bastardos‘ montarse su propia banda, quiénes comenzaron tras unos ensayos en la edición del Wacken Open Air del 2016 con un pequeño repertorio de versiones de los propios Motörhead, David Bowie y Black Sabbath entre otros temas propios. También les pudimos ver en acción en la primera edición del Download Festival de Madrid celebrada el año pasado. En esa precisa época sacaron un discreto y corto EP titulado ‘Live At Solothurn‘.

Tras sus primeros combates sónicos retornaron al estudio de grabación de los míticos Abbey Road Studios para la masterización del primer disco de estudio bajo a las órdenes de Romesh Dodangod, quién ha producido ‘The Age of Absurdity‘. El artista Matt Riste ha sido el encargado de la ilustración de la portada.

Ringleader‘ es el primer corte que abre el disco y es un auténtico trallazo sonoro directo a la yugular con ese sonido ‘speedico’ añejo a los Motörhead. La guitarra de Phil destaca por encima durante todo el tiempo que transcurre el tema, y en donde Neil Starr se encuentra totalmente seguro, ejecutando su labor vocal a la perfección. Con ‘Freak Show‘ la banda del tito Phil rebaja el ritmo para otorgarnos un buen himno rockero que recuerda de algún modo a los primeros AC/DC. En cambio con ‘Skin And Bones‘ la guitarra de Phil se vuelve bastante metalera con varios riff muy pesados y con una batería de Dane muy bien ejecutada. A mitad del tema la banda cambia de registro sonoro para dar paso a un efectivo solo de guitarra por parte del tremendo guitarrista galés.

Con la breve introducción del bajo Tyla y la posterior puesta en marcha de toda la maquinaria sonora de la banda con ‘Gypsy Kiss‘, nos encontramos con el corte que más recuerda a unos primerizos Motörhead cercanos a su clásico ‘Iron Fist’, por poner un ejemplo. Entendiendo que sigue siendo un pequeño guiño musical a la figura de Lemmy. ‘Welcome To Hell‘ es la siguiente en sonar y en esta ocasión, nos muestran un corte muy similar al estilo del heavy metal, directo, corto y bastante contundente. Con ‘Dark Days‘ la banda se enfunda en ese blues rock, con armónica incluida, cambiando totalmente de registro. Corte que puede llegar a descolocar en un principio pero que después de su escucha te deja esa sensación de haber sido testigo de un gran corte rockero muy de la vieja escuela, recordando esos momentos cerveceros, con olor a gasolina motera y whiskey rancío, sumergidos en un agrio garito viejo. ‘Dropping The Needle‘ sigue la estela musical de esos momentos intensos vividos en el clásico bar motero del lejano oeste, siendo éste una tema de poca duración y muy directo, sin más.

Los temas ‘Step Into The Fire‘ y ‘Get On Your Knee‘ son muy similares entre sí. Ambos cortes demuestran el sello personal y sonoro de la banda, en donde ejecutan canciones metaleras que están realizadas por unos jóvenes músicos que quieren convencer y agradar al tito Phil, quién ejecuta nuevamente buenos riffs guitarreros unidos a grandes solos, mientras que los demás miembros de la banda campan a sus anchas rockeras. Quizás llegado a este punto del disco, apreciamos un pequeño bajón similar a cuando abres una botella que contiene gas y que va despareciendo mientras transcurre el tiempo. Esa es la sensación a nivel personal que me está transmitiendo el álbum en estos últimos instantes musicales.

En cambio, el bajo de Tyla Cambell es el que destaca por encima del resto en el corte titulado ‘High Rule‘. Un tema difícil de clasificar a nivel musical ya que destila mucho rock con pequeños apuntes sonoros de blues rock, bajo una oscura y espesa capa metalera. ‘Into The Dark‘ es el último corte en sonar y a su vez es el más extenso del álbum superando los seis minutos. Se trata de un medio tiempo algo emotivo y muy orientado nuevamente al hard rock blues con un Phil pletórico a las seis cuerdas, mientras que el resto de la banda ejecuta el tema a la perfección, y destacando la voz algo melosa de Neil Starr. Consiguiendo que con esta última canción tener la grata sensación de haber escuchado un corto pero intenso buen disco de puro rock n roll con raíces metaleras y de blues rock.

En definitiva, un buen comienzo sónico por parte de Phil Campbell y de sus ”hijos bastardos‘. Destinado y bastante orientado a los seguidores de los Motörhead más rockeros y a cualquier seguidor del rock n roll duro de la vieja escuela.

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