The Mission: “Live At Rockpalast” (MIG-Music / Karonte)

Texto: Txema Mañeru.

¡Esto de los “Live At Rockpalast” es un sin vivir! La cantidad y calidad de los directos que nos trae la gente de MIG-Music, con distribución de Karonte, es imponente. Todavía estamos gozando con los recientes volúmenes de Mitch Ryder y de Muddy Waters, cuando nos enteramos que pronto habrá otra bomba-joya de Van Der Graaf Generator en una de sus mejores épocas. Vamos que conviene pasarse a menudo por www.mig-music.de porque las sorpresas se suceden con poco espacio de tiempo entre ellas.

Ahora acaban de sacar un gran volumen recogiendo sendos conciertos de los siniestro-góticos-post-punk The Mission de los años 90 y 95. Presentación austera (pero con buen libreto informativo) y en blanco y negro, como siempre, pero a precio reducido y en esta ocasión en formato de doble compacto y de DVD que se va por encima de las 2 horas de duración.

The Mission fueron los herederos de Joy Division y The Sisters Of Mercy, convirtiéndose en una de las bandas más populares del rock gótico en la segunda mitad de los 80, su época dorada, y no oscura en este caso. Hussey y Admas venían de The Sisters Of Mercy y después de llamarse The Sisterhood y por problemas legales pasaron a llamarse The Mission y a subir en las listas ayudados también por su gira junto a The Cult. Discos como “God’s Own Medicine”, “Children” y “Carved In Sand”, sobre todo, les hicieron llegar alto con justicia y aquí la primera de sus actuaciones les retrata en su punto más álgido en la gira de ese estupendo “Carved In Sand”.

Abrieron dicho concierto con la épica ‘Amelia’ y esa oscuridad característica que también les unía con The Lords Of The New Church o Spear Of Destiny. Luego fueron básicos para grupos como Fields Of The Nephilim, entre muchos otros. Brillan también las acústicas con más ambientes siniestros en ‘Severina’. Un éxito como ‘Hands across the ocean’ es de las pocas que se repiten, para bien, en ambos conciertos. Nos entregan también buenos temas lentos como ‘Butterfly on a wheel’ o ‘Kingdom come’ con destacado piano y toques glam, pero también para emocionar a seguidores de ABC, Spandau Ballet o los ya citados y espléndidos Spear Of Destiny, siguiente proyecto del gran Kirk Brandon, tras Theatre Of Hate, otro grupo con el que les une muchas cosas. A continuación llegan ya sus hitos más importantes que sí aparecen en ambos conciertos. Es el caso de ‘Beyond the pale’ con su aire a Echo & The Bunnymen o de la fantástica ‘Tower of Strength’ que se van en ambos conciertos por encima de los 8 minutos y que en el concierto del 95 fue genial colofón a su actuación. No les faltaban buenos estribillos como el de ‘Deliverance’ y su versión del ‘Like a Hurricane’ de Neil Young tine los punteos desenfrenados del mismísimo “Neiler”. ‘Wasteland’ cerró el concierto del 90 con la oscuridad y los aires góticos de los The Sisters of Mercy.
Este mismo tema fue la apertura del concierto del 95 con sonido más épico y guitarrero que también inspiró a nuestros Héroes del Silencio. Destacamos también de esta segunda visita la balada al piano ‘Like a Child’ realmente noctámbula y su nada velado homenaje al ‘Heroes’ de David Bowie dentro de ‘Swoon’. Las finales y obligadas ‘Beyond the pale’, ‘Deliverance’ y ‘Tower of Strength’, superan en calidad de sonido, e igual hasta en resultados a las de la primera cita. En cualquier caso un excelente repaso a una banda que continúa viva.
No queremos dejar tampoco de recomendarte en MIG-Music / Karonte la reedición 40 aniversario remasterizada digitalmente y con jugosos extras de los dos discos del año 77 de Geff Harrison. “Togheter” como Geff Harrison Band y, a su nombre ya, “Geff Harrison & The London Symphonic Rock Orchestra”. Gran libreto de 16 páginas explicando toda su trayectoria y cómo se dio a conocer en Alemania junto a Twenty Sixty Six & Then y su kraut-rock de manual. Ya como Geff Harrison Band mantuvo algunos toques kraut pero también le cayeron comparaciones lógicas con Rod Stewart o Bad Company. Y es que temas como ‘Red Sky’ y baladas como ‘I can’t see the way’ o la estremecedora ‘Reach Out’ son puro Rod Stewart, con o sin los Faces, pero también recuerdan a Ian Hunter y sus Mott The Hoople. En ‘Lightning Strikes Twice Every Night’ sin embargo recuerdan a los Status Quo más boogie, pero con coros Rolling Stones. También versionó con acierto del ‘Death of a Clown’ de The Kinks.
Pero su sueño progresivo era hacer un disco con orquesta a la manera de The Moody Blues y su “Days Of Future Passed” y lo cumplió con la ayuda de Trevor Jones que hasta se implicó con composiciones épicas como ‘It’s no Easy for a Singer in a Rock’n Roll Band’ con coros, góspel, cuerdas y guapas cuerdas. Su versión del ‘Eve of Destruction’ en los extras (jugosos en ambos compactos) de Barry McGuire, popularizada por The Turtles o Jan & Dean, entre otros, es otro punto a favor de recuperar este gran e infravalorado músico.
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