La Cubana representa un funeral “muy divertido” en “Adiós Arturo”

Texto: Carlos Molina.

El Teatro Arriaga de Bilbao acogerá desde este sábado el nuevo espectáculo de La Cubana, “Adiós Arturo”, tras su estreno en Valencia -y no en Barcelona, como es habitual en la compañía- y su paso por Pamplona, Torrelavega y Vitoria. Una obra que habla sobre un funeral, aunque “alegre y divertido”, tal y como ha destacado en rueda de prensa en la capital vizcaína su director, Jordi Milán.

De nuevo, La Cubana apuesta por construir el espectáculo a partir de la “música, el color, la sorpresa y la participación del público”, y apostando por una estructura “no habitual”,  que comienza con el nudo, para seguir con el desenlace e ir finalmente al planteamiento.

“En ‘Adiós Arturo’ tocamos un tema muy teatral, que aún siendo un tema triste y luctuoso, puede llegar a ser muy divertido. Nos referimos al mundo de los entierros, lutos y funerales. Antes de ‘ponernos manos a la obra’, quisimos, eso sí, encontrar una fórmula que distanciara al espectador de cualquier recuerdo personal relacionado con el tema. Creemos que hemos encontrado esa fórmula”, aseguran desde la compañía, que llevaba cinco años sin actuar en la villa y que posteriormente visitará Logroño, de nuevo Valencia, Elche y Cartagena, entre otras ciudades, entre las que también se incluyen, por supuesto, Madrid y Barcelona.

Tras su argumento está una idea que siempre emplea La Cubana en sus obras, “el teatro que hacemos en nuestra vida cotidiana y que pasa inadvertido”, ha apuntado Milán, que ha destacado que mientras que en “Campanadas de Boda” hablaban de las bodas, ahora lo hacen de otro “rito”, el de un funeral, “aunque muy alegre”, ha añadido.

A partir de la muerte a los 101 años de edad de un polifacético artista muy famoso internacionalmente, Arturo Cirera Mompou, nacido en Bilbao en 1917, cuando su padre de origen catalán ejercía de médico de cabecera, el público conocerá el verdadero guión de la vida de este escritor, pintor, escultor, coleccionista de arte, poeta, compositor musical, dramaturgo, actor y director bilbaíno.  A través de su familia, amigos y allegados que estuvieron a su lado se podrán conocer las luces y las sombras de este personaje, y cómo no, de su “inseparable” compañero Ernesto, el loro que destaca como “cabeza del duelo” de la obra, “un canto a la vida y de cómo hay que hacer para vivirla intensamente, dejando en evidencia todas las convenciones sociales y las tonterías que nos dificultan el poder hacerlo”.

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